El Iberá frente a los Objetivos de Desarrollo del Milenio

ECOS ESCUELAS Y UNA HISTORIA DE ÉXITO

“Sin duda no podríamos estar contándole al mundo entero lo exitoso de nuestro programa si en este proyecto no hubiéramos trabajado a la par con el ministerio de Educación de la provincia .”, afirmó la presidente de Fundación ECOS Corrientes, doctora María Leichner, durante la conferencia ofrecida en el Primer Programa Regional Latinoamericano de Capacitación en Derecho y Políticas Ambientales, realizado hace pocos días en México.

“Los Objetivos del Desarrollo del Milenio fijados por las Naciones Unidas están presentes en todo lo que se está haciendo en el Iberá ”-dijo-, y aclaró que esto es así, tanto en el marco del Proyecto de Conservación del Iberá, como del proyecto Ecos Escuelas y del programa Guardianes del Iberá, del Banco Mundial para el liderazgo de jóvenes, llamado “ Iberacitos”.

La presidente de Ecos fue invitada especialmente por este foro internacional para hablar sobre la experiencia que está llevando a cabo la Fundación ECOS Corrientes , en especial porque la s mujeres del Iberá tienen muchas similitudes con otras mujeres que viven en lugares donde los cuidados del medio ambiente son esenciales para su supervivencia.

Las Naciones Unidas reconocen y subrayan el rol de la mujer como transmisora de conocimientos para el desarrollo sostenible, tal como lo demuestra el apoyo dado a las actividades de la Fundación ECOS en Corrientes.

“Las mujeres han adquirido un lugar de relieve en la discusión acerca del desarrollo sostenible y de la conservación del ambiente”, afirma la doctora Leichner y agrega que “así lo demuestra el último Premio Nobel por la Paz entregado a Wangari Maathai, fundadora del movimiento ecologista “Cinturón Verde” y viceministra de Medioambiente en su país”. Wangari es la primera mujer africana que recibe este galardón, concedido por su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz”.

Succes History

La producción de huertas orgánicas, el agua potable, el paso del fogón al horno de la cocina popular correntina, y la incorporación de nuevos hábitos alimentarios en una zona de significativa pobreza, son los resultados más destacados del proyecto Ecos Escuelas en la provincia de Corrientes. 

Las vieja y nueva cocina de la EcosEscuela N º 840 de San Miguel.

Un proyecto que se ha llevado a cabo durante este año en 11 colegios de la Reserva, y que comienza a conocerse en los foros internacionales como el "succes history " del Iberá, por constituir una verdadera "historia de éxito" como lo han llamado a partir de la ultima Asamblea Mundial del Ambiente realizada en Nairobi, donde la presidente de Ecos lo expuso por primera vez.
Para María Leichner, Ecos Escuelas es un modelo fácilmente aplicable en otros lugares de la región y del mundo, donde existen problemas ambientales y de alimentación. Por eso cada nueva actividad incorporada en las escuelas no sólo es un nuevo desafío medio ambiental, sino una nueva forma de vida en el Iberá, ya que con los nuevos hábitos alimentarios, de higiene y de protección del medio ambiente que se están produciendo, pueden solucionarse y prevenirse futuros problemas de subsistencia y especialmente enfermedades.

El cambio del tradicional fogón a la “cocina popular correntina” nos pareció en un primer momento poco manejable” , señaló, pero aclaró que “ utilizando materiales de la zona, como el tacurú, se pudo lograr una construcción más idónea para cada lugar” . Los hornos construidos en los colegios fueron copiados también por algunos padres de los chicos para sus hogares, beneficiándose de esta forma la dieta familiar.

El cambio del tradicional fogón a la “cocina popular correntina” nos pareció en un primer momento poco manejable” , señaló, pero aclaró que “ utilizando materiales de la zona, como el tacurú, se pudo lograr una construcción más idónea para cada lugar” . Los hornos construidos en los colegios fueron copiados también por algunos padres de los chicos para sus hogares, beneficiándose de esta forma la dieta familiar.

Así, el horno a leña reemplazó al viejo fogón, y esto también produjo cambios en la alimentación. Los chicos pudieron usar un modo más sano de cocción, como preparar un chipacito en lugar de otras tortas que antes se cocinaban como frituras.

Huertas Orgánicas

Destacó luego un factor muy importante que fue la capacitación llevada a cabo en la Reserva Iberá con la colaboración del Programa Pro Huerta del INTA y del Programa Social Agropecuario.

Se trabajó en las huertas con rotaciones, escalonamientos, planificación, asociaciones de cultivos y producción de semillas; y en el aspecto sanitario para tratar con las plagas y enfermedades frecuentes, se utilizó el control biológico natural, con colocación de trampas diurnas y nocturnas, con plantas aromáticas y flores repelentes o atrayentes y plantas trampas.

 

“Estos métodos y trabajar con orgánicos fue algo bastante más difícil tanto para los docentes como para los niños” - enfatizó-, y destacó así que “ esto tiene mucho mas mérito que llenar de plaguicidas el aire y seguir contaminando la tierra”.

Puntualizó luego que no se había utilizado un modelo estándar para cada escuela, ya que cada una tenía su propia problemática. Algunas tenían infraestructura (cocinas y comedores) y otras no; algunas tenían agua y otras no, algunas tenían agua pero no era potable; otras solo tenían pozo de balde y otras tenían tanques pero no estaban en buenas condiciones… Por eso fue necesario trabajar diferente en cada lugar.

 

Miguel Reynal , director del Proyecto Iberá, visitando las huertas orgánicas.

Estos modelos se presentan como el ejemplo que desde Corrientes le mostramos al mundo”, enfatizó, ya que cada escuela logró en unos pocos meses, con pocos recursos pero con una muy buena planificación, tener sus hornos, cocinas, arreglos de infraestructura, potabilización del agua, nuevas perforaciones. Todo esto sumado a una buena capacitación dio como resultado las huertas de donde hoy se toman los alimentos y la elaboración de panificados, dulces y otras comidas que “ tanto los chicos como los docentes pueden mostrar orgullosos por ser el fruto de sus propias manos".  

Elogió también el trabajo y el esfuerzo de las maestras del Iberá que han acompañado las propuestas de Ecos durante todo el año, con un alto sentido de confraternización y responsabilidad muy especial en la aplicación de todo lo aprendido.

 

Por eso, concluyó que “ hoy hay huertas donde antes no había, los chicos tienen una dieta diferente, rica en hortalizas que reemplazó a la anterior compuesta por la mandioca y carnes de dudosa procedencia”.

Adelantó que otra iniciativa de la Fundación que va más allá de Ecos Escuelas, fue también, vincular salud y ambiente, por lo que se ha contratado en la ultima etapa del proyecto a un médico pediatra que fue evaluando el estado actual de salud de los niños y se está trabajando para brindar apoyo en la asistencia odontológica.

Guardianes del Iberá

Finalmente habló sobre otros resultados logrados en el Iberá que se complementan con las Ecos Escuelas, como son el programa Guardianes del Iberá, y la integración de los niños en los grupos "Iberacitos".

Los Iberacitos, están integrados con jóvenes alumnos de ambos sexos que llevan a cabo sus actividades en defensa del ambiente favoreciendo además la igualdad de género, que es otro de los objetivos del desarrollo de milenio, finalizó diciendo.

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