Desarrollo Humano Sostenible
El concepto de Desarrollo Humano Sostenible se propone a la discusión internacional, durante el año 1990, como resultado de varias décadas de estudio y discusión acerca de la necesidad de buscar un modelo alternativo al de crecimiento económico. Desde entonces y hasta el presente se ha venido trabajando, discutiendo y ampliando, como una forma de encontrar una alternativa al modelo tradicional asociado a la idea de crecimiento económico. Se busca con este paradigma, beneficiar a la gente, siendo su objetivo central la creación de un ambiente propicio para que los seres humanos gocen de una vida prolongada y creativa.
En palabras del propio autor, "El Propósito del Desarrollo es ampliar las opciones de la gente. En principio estas opciones pueden ser infinitas y pueden cambiar con el tiempo. El objetivo del desarrollo es crear un ámbito posibilitante para que las personas disfruten de una vida larga, saludable y creativa." (Haq 1995, p. 14)
Con este nuevo enfoque se pretende superar las posiciones anteriores sobre desarrollo, al abordar un vínculo entre el ser humano y el desarrollo. Es, en consecuencia, un proceso que busca ampliar las opciones que disponen las personas: estas opciones son, por una parte infinitas y por otra, relativas: pueden cambiar en el tiempo y con las culturas. Sin embargo, basándose en la idea de la universalidad, se asume que por su carácter esencial, básico para cualquier ser humano, las opciones son: en primer lugar, poseer una larga vida en excelentes condiciones físicas, mentales y espirituales; en segundo término, tener acceso al conocimiento; y, por último, poder tener acceso a los recursos. Además de estas condiciones básicas, hay otras no menos importantes, como: la libertad política, económica y social, y los derechos humanos garantizados.
Visto el desarrollo humano como un proceso que abre y posibilita opciones, se entiende que es dinámico y que involucra las potencialidades de los seres humanos.
- En primer término, el fomento de las capacidades humanas, en especial en lo relativo a la salud y al conocimiento.
- En segundo término, el aprovechamiento de las capacidades adquiridas con fines productivos y creativos.
Lo que busca, por lo tanto, es un equilibrio entre las capacidades adquiridas y la creación y producción. De no lograrse este equilibrio, es decir, donde haya un crecimiento de uno en perjuicio o no del otro, se puede generar una situación de frustración.
Esta posición o nuevo enfoque, para algunos académicos, constituye un paradigma alternativo a las tradicionales visiones sobre desarrollo que no es nuevo. Se ha dicho que es "vino viejo en cántaros nuevos" (Srinavasan en PNUD 1995, p. 137). Tiene sentido, por lo tanto, recorrer de manera breve la trayectoria seguida por este enfoque, el cual se etiqueta como de alternativo, porque su novedad radica en su oportuna aparición frente a la crisis presentada por el tradicional modelo de crecimiento económico y por el desmantelado modelo socialista. |